La vida es como una bicicleta… siempre hay que seguir pedaleando.

Cuando los medicos no daban un duro por mi.

Cuando los medicos no daban un duro por mi.

La querida y extrañada GRAND MASTER ROJA.

La querida y extrañada GRAND MASTER ROJA.

Yo

Mi compañera.

Mi compañera.

Esta frase que da título a esta primera entrada me la enseñó mi madre años atrás… y cuánta razón tenía.

Permítanme presentarme: Soy Rafael Álvarez y será un gusto poder compartir con todos vosotros mi visión y experiencias del MOUNTAIN BIKE en compañía de mi querida “All Montain” mi GHOST Special Edition.

Todo empezó años atrás, cuando al cumplir los 7 años (ahora tengo 34) me detectaron una enfermedad muy compleja en mis piernas. Para aquel entonces los doctores no apostaban un céntimo por mi recuperación total, de hecho el futuro que me esperaba era la discapacidad total de la cintura para abajo… con suerte, pues si todo salía “bien” cojearía para el resto de mis días, o iría con muletas o algo por el estilo…

Sin embargo, con el apoyo de mi madre, hermanos y familiares pude surgir y atravesar un complejo proceso de intervenciones quirúrgicas, rehabilitaciones, ejercicios y terapias. Y a pesar de lo que “decían los médicos” mi recuperación fue TOTAL.

Nueve o diez años después de toda esa pesadilla que se convirtió mi infancia unos amigos me invitaron a salir a “Rodar en bici” por la ciudad de Caracas (de la cual soy oriundo) tome prestada una hermosa bicicleta roja, marca GRAND MASTER que pertenecía a mi hermano y la cual tenía olvidada y escondida en el trastero, la limpié, infle sus ruedas y salí a rodar.

Y fue en esa hermosa bicicleta que mi amor por este deporte nació. Habían pasado al menos 10 años que no usaba una bicicleta, la última vez que la usé tendría unos 7 años, fue algunos meses antes que me ingresaran en la clínica para mi primera intervención… y ese día recordé las palabras de mi madre: “La vida es como una bicicleta… siempre hay que seguir pedaleando”…

Y yo seguía pedaleando, y al día de hoy lo continúo haciendo.

Así que a partir de ahora y en adelante, semana a semana iré compartiendo con todos vosotros mis experiencias en este deporte maravilloso que es el ciclismo y más precisamente el Montain Bike.

No soy un profesional del PEDAL, solo soy un ciclista aficionado que ha encontrado en su compañera de dos ruedas una manera especial de disfrutar de la vida y la montaña.

Espero ayudarles a todos aquellos que se inician en este deporte y que como yo, han tenido miles de dudas y preguntas.

Así que gracias por leerme, gracias por comenzar a seguirme y sigamos dándole al pedal.